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Yuri: el nuevo voluntario de Casablanca

Este joven brasilero de amplia sonrisa, Yuri, nos acompaña desde el 5 de julio en todas las tareas de la granja. Con mucha simpatía y ganas de aprender hemos compartido actividades y bellos momentos.

Así como en la imagen, Yuri despierta cada día con una gran sonrisa y está siempre dispuesto a colaborar en lo que sea necesario. Además, por sus estudios en ingeniería forestal hemos podido intercambiar diferentes nociones de cultivos y manejo de la tierra.

De Capilla del Monte ha disfrutado mucho sus paisajes y diferentes paseos, como por ejemplo la experiencia de subir el cerro Uritorco y pernoctar allí. Además, por su bella personalidad, ha podido relacionarse con turistas que visitaban Casablanca y lo han invitado a pasear en Buenos Aires.

Podemos afirmar que hemos conocido a una hermosa persona, muy agradable en su trato diario y que no puede ocultar un gran corazón. Te deseamos lo mejor y esperamos que nuestros caminos vuelvan a unirse.

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Voluntariado de Lisa, Betty y Jeremy en Casablanca

Tuvimos la gran oportunidad de compartir junto a Lisa, su primera  experiencia como voluntaria wwoof en nuestro país. Esta joven francesa oriunda de Saint clair du rhône es muy dulce en su trato y muy amable. Fue muy lindo el intercambio compartido, también con Jeremy y Bety, que nos visitan desde Poisy y Annecy le vieux.

En base a lo que nos han contado podemos asegurar que disfrutaron de su estadía en Casablanca, la granja de Capilla del Monte.

Lo que nos parece muy interesante de destacar es que la relación con los compañeros de trabajo fue muy buena para los tres, ya que según su propia percepción: son personas “muy agradables para trabajar con cada uno de ellos.”

Con respecto a las horas de trabajo Lisa, Betty y Jeremy nos comentaron que se ajustaban perfectamente a sus planes porque es agradable tener las tardes libres para conocer los atractivos del lugar y relacionarse con otras personas.

Al pedirles un resumen de su experiencia Lisa compartió, a modo de reflexión las siguientes líneas:

“Creo que no hay nada que mejorar en este woofing, ya que tiene sus propias características, que le son propias, y que por fortuna coincidieron con lo que estaba buscando.

Me encantó trabajar con animales. También me gustó la autonomía que tenía en mi trabajo, fue una relación muy interesante, quizás más remota que en algunos otros woofing, pero también esto permite una mayor libertad.

Las comidas que pasamos juntos eran muy agradables, y fue interesante para compartir con ustedes. Recomendaría el lugar a otros wwoofers. Yo pasé un buen momento en su granja, el trabajo me enseñó muchas cosas diferentes y aprecié a cada una de las personas que trabajan allí. Realmente disfruté mi visita a su granja. ustedes son personas interesantes y amigables. el lugar es también un activo importante de este woofing, su granja tiene muchos lugares muy agradables para disfrutar de la naturaleza”.

Lisa continua su viaje hacia el norte de nuestro país y con firmes intenciones de conocer Bolivia y, quizás, Perú. Desde Casablanca todos te deseamos un gran viaje y que vivas experiencias preciosas en cada lugar que conozcas.

Jeremy y Betty, en cambio, se despidieron de nosotros para viajar a Mendoza, luego a la Patagonia argentina, para comenzar a subir hacia el norte del país y del continente, Su intención es llegar a conocer Cuba. Desde aquí esperamos que vivan momentos únicos y que descubran todas las bellezas que puedan en este viaje.

 

 

 

 

Voluntarios en Casablanca!!!

Desde fines de diciembre nos acompañaron Laurine y Brice dos Jóvenes franceses de Lyon. Hicieron juntos su escuela secundaria y cuando la terminaron decidieron empezar esta aventura

Desarrollaron en la granja todo tipo de actividades con animales, en la huerta y tareas de mantenimiento, siempre dispuestos a trabajar y a aprender. Califican su experiencia en la granja como muy buena. Habían tenido un antecedente de voluntariado en una pequeña granja en Hughes.

El trabajo planteado les pareció muy apropiado, ya que pudieron descubrir la ciudad de Capilla del Monte y sus paseos.

 

 

 

La relación con sus compañeros les resultó amable siempre y les gustó mucho trabajar con animales, cuidar la huerta teniendo en cuenta el calendario lunar y aprender sobre lenguaje de señas. Tanto Brice como Laurine disfrutaron de todo lo realizado y en particular el día que tuvieron que vacunar a los animales.

La familia Perea les resultó muy buena y valoraron mucho el poder pasar con ellos la fiesta de Navidad y Año Nuevo compartiendo, de esa manera, nuestra cultura y por eso nos sentimos muy felices. Ambos recomendarían a otros llevar adelante esta experiencia de voluntariado en Casablanca, ya que se aprende mucho.

“Nos vamos encantados por la acogida, por las buenas comidas, por el alojamiento y además con mucha emoción y agradecidos”, nos cuentan. También esta experiencia les permitió conocer nuevos amigos con los cuales pasaron buenos momentos.

“Ustedes son un equipo maravilloso lleno de buenas cosas y proyectos, nos vamos muy felices y los esperamos en Francia. Love Casablanca for ever”.

Hoy recorren Iguazú y en pocos días realizarán otra experiencia de wwoof en una granja en Paraguay. Les deseamos mucha suerte, también los recordaremos con cariño y esperamos volver a verlos.

Camille y Marine su primera experiencia wwoof

Las últimas dos semanas contamos con la colaboración de Camille y Marine, dos wwoofers de “estreno” Casablanca fue la primera granja que visitaron dentro del programa de voluntariado y esperamos haberlas motivado para continuar en este camino.

Creemos haber sembrado una buena semilla, ya que al preguntarles que fue lo que más les gustó de la experiencia nos contaron que fue: “pasar tiempo con Hugo en la huerta para aprender cómo ocuparnos de las plantas”, además de compartir tiempo con la familia.

Al saber que esta era su primera experiencia wwoof optamos por realizar una presentación sobre huerta orgánica, principales características e información básica para que a partir de allí continúen formándose. Para ello nos basamos en el manual del INTA del programa PRO-HUERTA y en la presentación del Calendario Biodinámico, entre otros conceptos.

Esperamos que sigan aprendiendo y disfrutando de la vida en otras granjas, sabemos que su predisposición a aprender estuvo ayudada también por todo lo que Hugo y Juan Pablo les enseñaron, ya que en sus propias palabras fueron: “muy adorables, pacientes y benevolentes”. Aunque el idioma en ocasiones puede ser una barrera lo importante es poner voluntad para atravesarla.

Deseamos que en su camino por las granjas orgánicas de nuestro país descubran lo mejor de Argentina: su gente, la cultura y hermosos paisajes.

Alex y Pauline, dos voluntarios maravillosos

A través del programa wwoof hemos tenido la oportunidad de conocer grandes personas y esta experiencia particular no es la excepción.

Pauline y Alex son dos franceses que nos visitan desde hace una semana y que se han sumado a la vida en la granja con una gran predisposición, energía y buena onda.

La primera semana de estadía para nuestros voluntarios fue un poco dificil, ya que se registraron temperaturas bajo cero y las heladas casi destruyen todo a su paso. Hoy ambos entregan su dedicado trabajo al cuidado de los animales y a llevar adelante la reinauguración de la huerta.

“La Granja es perfecta para mí”

Por aproximadamente 20 días hemos compartido el trabajo y nuestra vida con Demian, un francés muy simpático y trabajador. Oriundo del norte de Francia de un pequeño pueblo rural llamado Pont Sur Madon, Damien pudo adaptarse a la vida en Granja Casablanca sin problema y mostrando una gran predisposición a conocer siempre más sobre nuestra cultura y nuestras formas de laboreo.

Damien, voluntariado en La Granja

Nos cuenta que le agrado mucho la experiencia y que a pesar de no manejar mucho el español pudo forjar una muy buena relación con todos nosotros anfitriones y compañeros de trabajo. Nos gusta mucho saber que piensa continuar aprendiendo sobre huerta orgánica y que piensa realizar una propia cuando llegue a su hogar.

En sus propias palabras la estadía en Casablanca podría resumirse así: “La Granja me ofreció todo lo que estaba buscando, después de tres meses de viaje estaba buscando un lugar próximo a un pequeño pueblo para trabajar, pero también para descansar y recargar energías. La Granja es perfecta para mí. Me gustó mucho trabajar con Hugo y Juan Pablo y soy muy feliz de haber tenido la oportunidad de ver la vida en la granja”.